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EL FIN DE SEMANA COMIENZA EL CARNAVAL PORTEÑO

Desde este sábado, como ocurre todos los años, los vecinos porteños volverán a bailar al ritmo del Carnaval durante los fines de semana de febrero. Los murgueros desfilarán por calles, avenidas y plazas con sus coloridos trajes de lentejuelas, pantalones con flecos, bombos y galeras espejadas, mientras que los más chicos jugarán con los pomos de espuma y bombitas de agua.

Según el cronograma previsto, la música y los shows tendrán lugar todos los sábados del mes de 19 a 2 y los domingos entre las 19 y 24. Este primer fin de semana será especial, ya que habrá cuatro jornadas consecutivas. Es que tras una larga pelea que dieron las murgas desde los años 90 lograron recuperar los feriados de lunes y martes, que la dictadura militar había eliminado del calendario. De esta manera, el próximo lunes tendrá horario de sábado y el martes se extenderá hasta las 2, como si fuera domingo.

En total, serán diez noches en las que se presentarán unas cien murgas, entre ellas Los Chiflados de Boedo, Los Amantes de La Boca, Los Cometas de Boedo, Los Reyes del Movimiento de Saavedra, Los Caprichosos de Mataderos, Sueño Murguero de Soldati, Los Cachafaces de Colegiales y Los Bohemios de Lugano. Como corsos más representativos de la Ciudad se destacan los de Boedo e Independencia, Villa Urquiza, Almagro y Balvanera.

Según la Dirección General de Promoción Cultural del Ministerio de Cultura, en 2015 participaron cerca de un millón de personas. Y para esta edición esperan una cifra similar. Por eso, sumaron espectáculos musicales de tango, folclore, cumbia y salsa, entre otros. Además, se realizarán fiestas de disfraces y sorteos para todos los asistentes, premios que otorgan las asociaciones civiles de cada barrio.

“En su artística podemos distinguir a la murga porteña de otras por el uso de su instrumento tradicional como lo es el bombo con platillo, así también por su vestimenta (levita, guantes, galera y bastón), y los distintos ritmos, que diferencian a cada barrio”, sostienen desde la Dirección.

El lado B: las quejas de los detractores

En los últimos años, el Ministerio Público Fiscal porteño recibió quejas de vecinos y comerciantes que se oponen a los corsos. Las mayores protestas son por el ruido que causan las comparsas hasta altas horas de la noche y por el mal estacionamiento de los micros que trasladan a las murgas. La gente además se queja por la basura que se acumula en las calles y por actos de vandalismo durante los festejos. Este año, el Ministerio de Cultura tomó nota e hizo algunos cambios de ubicación en los corsos de Mataderos, San Telmo y Balvanera. Incluso el de Abasto sólo se presentará el primer finde largo

 

Diario La Razón

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